lunes, febrero 06, 2012

La conexión...

Siempre he dicho que la música es algo que no se puede separar de la vida. Las canciones que uno escucha, de forma irremediable, se vuelven la banda sonora de nuestra vida. Y eso es algo que a mi, en lo personal, siempre me sucede.

Hace buen tiempo le dije a mi amiga Moni que había decidido nunca volver a dedicar una canción. Y al día de hoy he cumplido la promesa al pie de la letra. El motivo es sencillo: no quiero unir de manera permanente (al menos en mi [cerebro]) una canción que me gusta con una persona que, puede o no, salir de mi vida. Me ha pasado y me he lamentado ampliamente el que tiempo después esa canción que me gustaba tanto ahora solo me produjera tristeza porque me recuerda a una persona que por algún motivo ya no es parte de lo que vivo.

Lo que sigo sin poder evitar es que alguna canción me recuerde a una persona o un lugar. Eso es algo que simplemente sucede. La diferencia es que yo no elijo pensar en esa persona cuando escucho la canción, ni digo "esa canción la dedicaré a tal cosa, evento o persona porque creo que es buena idea". Simplemente me sucede que me doy cuenta de que pasa. Suena complicado pero creanme que muy en el fondo yo me entendí.

El punto es que una canción que vive esa situación es "Even Now" de Vertical Horizon. La canción me gusta desde que escuché el excelente disco "Burning the Days" de esta banda, pero fue tiempo después que al escuchar esa canción me empecé a acordar de alguien. Y creo que es porque la canción empieza así:

Even now
After all these years
I think about you
With both joy and pain

Y sí, me dí cuenta que mucho tiempo después aún pienso en esa persona con gusto y dolor. Y bueno, el siguiente verso de la canción me confirmó la conexión...

Even now
I remember when you left
I walked all night
Through the rain
Broken and lost
Swearing I'd never love that way again

Todo esto porque tiempo después me acuerdo de esos momentos. Pero vamos, la ventaja es que, al no ser decisión mía conectar esa canción con la persona, ahora mismo no me molesta escucharla. Por el contrario, es un buen recuerdo de otro momento. 

Ese momento justo antes de la revolución.

El tiempo todo lo cura...

Eso dicen, ¿no?

Siempre que algo pasa (generalmente algo malo) la gente te dice: "no te preocupes, el tiempo todo lo cura.." Puede ser. De hecho creo que sí. Lo que creo es que el tiempo no es la razón de que nos curemos. El tiempo simplemente permite poner distancia o ayuda a que podamos ver las cosas en una perspectiva distinta.

Entonces, el tiempo es un medio para la cura, pero no es la cura misma. Sí, eso me gusta más.

Pero bueno, no estoy aquí para hacer una reflexión sobre el tiempo y su relación con la cura de las cosas. No creo que pudiera empezar bien, mucho menos terminar. Mejor intento explicar el por qué de esta idea.

Los dos posts anteriores a este salieron muy distanciados entre ellos, y todavía más contra este mismo. El penúltimo post, Poesía para nada XI, es de septiembre del 2010, mientras que Cuando la palabra nunca llegó..., el anterior a este, está fechado en enero del 2011. Eso quiere decir que pasó casi un año sin post. ¿Por qué?

Fácil: la revolución que comentó en el post pasado sucedió entre noviembre y diciembre del 2010. Para enero la revolución había terminado y los habitantes de este [Cerebro en renta] estaban empezando a reconstruir. El problema es que la reconstrucción tomó tiempo, fue dolorosa y nadie tuvo ganas de decir nada por mucho tiempo.

El poeta que habita en este cerebro simplemente se olvidó de su pluma y sus hojas y decidió ayudar como podía a reconstruir. Los integrantes de Dana Rucker olvidaron sus instrumentos y se pusieron a trabajar en otras cosas. Las musas simplemente se fueron a buscar terrenos más fértiles.

Suena triste, pero no lo es. Al menos no tanto.

Lo que pasa es que todos necesitaban dedicarse a remodelar el lugar donde habitan. Las cosas cambiaron mucho durante la revolución y no hubo forma de reconstruir este lugar como era antes. Por eso en enero parecía que había avance pero realmente no... simplemente paró el movimiento que destruyó todo.

En ese momento todos tenían ánimo de seguir adelante, pero faltaba la base. El [cerebro] no estaba listo. Así que todos esperaron pacientemente.

Hoy las cosas se ven mejor. El poeta está escribiendo algunas cosas desde hace unas semanas. Los chicos de Dana Rucker están haciendo música otra vez y tal vez pronto nos quieran contar otra historia. Vamos, algunos foráneos han comenzado a llegar y parecen listos para establecerse aquí.

Entonces, como pueden ver (si estuvieron por aquí hace casi un año), el [cerebro en renta] está cambiado. No se ve igual. Tal vez ahora no se vea tan bien como antes, pero no se puede hacer mucho. Y, siendo sinceros, a los habitantes del [cerebro] y a un servidor nos gusta cómo se ve ahora. Es el reflejo de que aquí pasó algo.

Como dicen, el tiempo curó las heridas de todos los habitantes.

O como digo yo, nos permitió poner las cosas en una perspectiva distinta. Les iré contando qué pasó y que irá pasando en estos días.

El tiempo es nuestro aliado ahora.

jueves, enero 27, 2011

Cuando la palabra nunca llegó...

Debo decirlo. Volver a escribir en este espacio es un poco más complicado de lo que alguna vez llegó a ser. Y todo por culpa del silencio.

Si recuerdan mi entrada pasada (la "Poesía para nada XI"), en ese poema hablaba de como todo lo que estaba construyendo dependería de una palabra. Ese poema era completamente personal y muy actual, pues literalmente había pasado un tiempo construyéndome una historia y un montón de cosas en la mente, y todo eso dependería de una sola palabra, la cual esperaba escuchar en algún punto en el (entonces) futuro cercano.

Resulta que esa palabra nunca llegó.

Es más, debo decir que no solo no llegó, simplemente no hubo nada. Puro silencio.

Eso definitivamente causó un revuelo en este [cerebro en renta], sus habitantes y el que ahora mismo está escribiendo. Debo decir que dicho revuelo fue tan grande que amenazó con la misma existencia de este lugar, y por eso todos los que aquí viven decidieron refugiarse, esperar pacientemente a que el caos se detuviera, y una vez pasada la tormenta, salir de a pocos y comenzar a reconstruir.

La tarea no ha sido fácil, pero se ha ido logrando. Tanto ha sido el avance que ahora mismo están leyendo algo. Eso es un triunfo para todos los que aquí habitan.

Así que ahora mismo hay una pequeña celebración al interior del [cerebro en renta]. El lugar no es exactamente igual a como era hace unos meses, las cosas siguen un poco revueltas y tal vez nunca se recupere el estado original. Pero los habitantes así lo quieren. El hecho de que este lugar no sea igual es muestra clara de que aquí hubo una revolución. Cierto, se perdió, pero la revolución existió.

Una revolución iniciada por un silencio.

jueves, septiembre 23, 2010

Poesía para nada XI

Hoy me he topé con otro poema que surge de la nada. O más bien de una pequeña frase que escribí hace tiempo. El punto es que por fin las musas regresaron y les puedo presentar la edición XI de esta Poesía para nada... 

Temor al mañana

Llegará el día y no habrá vuelta atrás...
el día en que todos los castillos
y las murallas que me protegen
caigan como hojas en otoño

El día en que no exista nada
y todo lo que quede sea el instante
en que se escuche como se rompe el silencio

Llegará ese día
en que todo lo que he construido
dependa de una sola palabra...

miércoles, septiembre 15, 2010

Música mexicana...

Hoy en México celebramos nuestra independencia. O más bien, que comenzamos a pelear por ella. Porque el bibliotecario de este [Cerebro en Renta] se encargó de mostrarme el libro donde se me recuerda que la Independencia de México llegó hasta 1821.

En fin, siendo mexicano y con intención de evitar que este día de celebración no pase desapercibido en este espacio, les comparto una canción del grupo mexicano Café Tacvba, que desde mi punto de vista son el mejor grupo que ha dado nuestro país. 



Espero les haya gustado. Para mi es una canción bellísima y un video muy apropiado. Y lo más importante de todo, hecho en México.


[relacionado] [de la física del metate...]